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sábado, 12 de noviembre de 2016

Sábado 12 de noviembre
¡Hombre desdichado que soy! (Rom. 7:24.)

¿Por qué algunos siervos fieles de Jehová se desaniman? Hay distintas causas. Algunos quizás simplemente tengan la tendencia a pensar mal de sí mismos y de sus circunstancias en la vida (Prov. 15:15). En el caso de otros, los sentimientos negativos pueden deberse a un problema de salud que afecta las emociones. Si por algún motivo usted está desanimado, recuerde quién es el que quiere aprovecharse de esos sentimientos. ¿Quién quiere que usted se sienta igual que él, condenado sin remedio? (Rev. 20:10.) ¿Quién quiere que se rinda? Por supuesto, es Satanás. Sea que use ataques directos o más disimulados, su objetivo es el mismo: angustiarnos, desanimarnos y lograr que nos rindamos. El pueblo de Jehová está en plena guerra espiritual. No lo olvide. Nunca abandone la lucha. Piense siempre en la recompensa (2 Cor. 4:16, 17). w14 15/9 2:12, 14, 15

viernes, 28 de octubre de 2016

Viernes 28 de octubre

Hagan discípulos (Mat. 28:19

En 1900 había solo 8.000 automóviles registrados en Estados Unidos, y existían pocas carreteras lo suficientemente buenas como para conducir por ellas. Ahora hay por todo el mundo más de 1.500 millones de vehículos de motor registrados, y existen miles de carreteras por las que se puede transitar sin problema. Esto nos permite llevar las buenas nuevas a gente que vive en zonas aisladas. Pero aun si no contamos con autos ni carreteras adecuadas, estamos dispuestos a caminar largas distancias y a hacer lo que haga falta con tal de enseñar la verdad a otros (Mat. 28:20). Gracias a camiones, barcos y trenes, transportamos publicaciones bíblicas a zonas muy remotas en cuestión de semanas. Muchos viajan en avión para cumplir con sus tareas dentro de la organización o para asistir a asambleas regionales. Y los miembros del Cuerpo Gobernante y otros representantes de la central mundial también viajan en avión a muchos países para animar y dar instrucción a los hermanos. Como vemos, los avances en los medios de transporte contribuyen a unir al pueblo de Jehová. (Sal. 133:1-3). w15 15/2 4:8, 9

lunes, 24 de octubre de 2016

Lunes 24 de octubre

Mantengan la mente fija en las cosas de arriba, no en las cosas sobre la tierra (Col. 3:2).
En el siglo primero, la congregación de Colosas estaba en grave peligro. Algunos de sus miembros creaban divisiones afirmando que había que cumplir la Ley de Moisés. Otros promovían la filosofía del ascetismo, que implicaba llevar una vida de privaciones extremas. Para contrarrestar estas enseñanzas falsas, el apóstol Pablo le escribió una carta a la congregación. En ella les advirtió: “Cuidado: quizás haya alguien que se los lleve como presa suya mediante la filosofía y el vano engaño según la tradición de los hombres, según las cosas elementales del mundo y no según Cristo” (Col. 2:8). Si aquellos cristianos ungidos se concentraban en “las cosas elementales del mundo”, estarían rechazando el medio que Dios había dado para salvarlos (Col. 2:20-23). Los hermanos de Cristo debían tener la mente puesta en la esperanza “reservada para [ellos] en los cielos” (Col. 1:4, 5). w14 15/10 4:1, 2

sábado, 22 de octubre de 2016

Sábado 22 de octubre
Este es el camino. Anden en él (Is. 30:21).

A lo largo de la historia, Jehová ha guiado a sus siervos de distintas formas. Con algunos se comunicó mediante ángeles, visiones o sueños para revelarles lo que ocurriría en el futuro o para encargarles alguna misión (Núm. 7:89; Ezeq. 1:1; Dan. 2:19). A otros les dio instrucciones a través de representantes humanos. Pero sin importar el medio que Jehová utilizara, quienes fueron obedientes recibieron muchas bendiciones. Hoy día, Jehová nos dirige mediante la Biblia, su espíritu santo y la congregación (Hech. 9:31; 15:28; 2 Tim. 3:16, 17). La guía que nos da es muy clara. También utiliza a Jesús para hablarnos, pues lo ha nombrado para dirigir a la congregación mediante “el esclavo fiel y discreto” (Mat. 24:45). Debemos tomar en serio la guía de Jehová y ser obedientes; solo así podremos vivir para siempre (Heb. 5:9). w14 15/8 4:1, 2

jueves, 20 de octubre de 2016


Viernes 21 de octubre
Para esto he venido al mundo, para dar testimonio acerca de la verdad (Juan 18:37).

Jesucristo le dirigió estas palabras al gobernador romano de Judea, Poncio Pilato, cuando estaba siendo juzgado. Acababa de decir que era rey. Años después, el apóstol Pablo se refirió a este ejemplo de valentía de Jesús y dijo que “como testigo hizo la excelente declaración pública delante de Poncio Pilato” (1 Tim. 6:13). En efecto, a veces hace falta ser muy valiente para ser un “testigo fiel y verdadero” en este mundo de Satanás tan lleno de odio (Rev. 3:14). Siendo miembro de la nación judía, Jesús era testigo de Jehová por nacimiento (Is. 43:10). De hecho, se convirtió en el mayor testigo que Dios haya levantado nunca a favor de su nombre. Predicó con entusiasmo el Reino de Dios. El evangelista Marcos informó: “Jesús entró en Galilea, predicando las buenas nuevas de Dios y diciendo: ‘El tiempo señalado se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado. Arrepiéntanse y tengan fe en las buenas nuevas’” (Mar. 1:14, 15). w14 15/7 4:1, 2
Jueves 20 de octubre
Presten ayuda a los que son débiles (Hech. 20:35).

Tal vez sepamos por experiencia propia que recuperarse de una enfermedad grave puede tomar tiempo. De manera parecida, el cristiano que se ha debilitado espiritualmente por sus propios errores o por circunstancias muy adversas tal vez necesite tiempo para recuperarse. Es cierto que él tendrá que fortalecer su fe estudiando, orando y participando en las actividades cristianas. Pero nosotros, ¿seremos pacientes con él? Y mientras lucha por salir a flote, ¿estaremos a su lado mostrándole amor? Hagamos todo lo posible para que los débiles se sientan valorados y queridos (2 Cor. 8:8). Nunca olvidemos que cuando ayudamos a nuestros hermanos sentimos la felicidad que solo se siente al dar. También aprendemos a demostrar empatía y paciencia. Pero nosotros no somos los únicos que se benefician; toda la congregación se vuelve más cariñosa. Y, lo que es más importante, al “prestar ayuda a los que son débiles” imitamos a Jehová, quien considera valiosa a cada persona. w14 15/6 3:18, 19

miércoles, 19 de octubre de 2016

Miércoles 19 de octubre
Jesús comenzó a predicar y a decir: “Arrepiéntanse, porque el reino de los cielos se ha acercado” (Mat. 4:17).

Jesús enseñó a sus discípulos a predicar. Les dijo: “Serán testigos de mí tanto en Jerusalén como en toda Judea, y en Samaria, y hasta la parte más distante de la tierra” (Hech. 1:8). Los primeros cristianos entendieron bien qué se esperaba de ellos. Una vez que Pablo y Bernabé estaban en Antioquía de Pisidia dijeron a sus opositores judíos: “Era necesario que la palabra de Dios se les hablara primero a ustedes. Puesto que la están echando de ustedes y no se juzgan dignos de vida eterna, ¡miren!, nos volvemos a las naciones. De hecho, Jehová nos ha impuesto el mandamiento con estas palabras: ‘Te he nombrado como luz de naciones, para que seas una salvación hasta la extremidad de la tierra’” (Hech. 13:14, 45-47). Desde el primer siglo, la parte terrestre de la organización de Dios ha proclamado lo que él ha hecho para salvar a la humanidad. w14 15/5 3:13

martes, 18 de octubre de 2016

Martes 18 de octubre
Jehová es mi ayudante; no tendré miedo (Heb. 13:6).

Un anciano experimentado que vive en un país pobre comenta: “Muchas veces la gente habla de lo felices que somos los testigos de Jehová”. Y agrega: “También se da cuenta de que hasta los hermanos pobres siempre van bien vestidos y parecen tener más que otros de su entorno”. Esto prueba que la promesa que Jesús hizo a los que ponen primero el Reino se cumple (Mat. 6:28-30, 33). Su Padre celestial lo ama y desea lo mejor para su familia. La Biblia dice que “sus ojos están discurriendo por toda la tierra para mostrar su fuerza a favor de aquellos cuyo corazón es completo para con él” (2 Crón. 16:9). Él nos ha dado mandatos sobre cómo cuidar de la familia para que nos vaya bien. Cuando le obedecemos, demostramos amor y confianza en él. “Pues esto es lo que el amor de Dios significa: que observemos sus mandamientos; y, sin embargo, sus mandamientos no son gravosos.” (1 Juan 5:3.) w14 15/4 4:19, 20

lunes, 17 de octubre de 2016

Lunes 17 de octubre
Al grado que lo hicieron a uno de los más pequeños de estos hermanos míos, a mí me lo hicieron (Mat. 25:40).

Jesús ha estado conversando con sus amigos, Pedro, Andrés, Santiago y Juan. Acaba de contarles las parábolas del esclavo fiel y discreto, de las 10 vírgenes y de los talentos. Pero todavía tiene que contarles una parábola más. Les habla del tiempo en que “el Hijo del hombre” juzgará a “todas las naciones”. ¿Podemos imaginar la expectación con que le escuchan sus discípulos? Jesús habla de dos grupos: las ovejas y las cabras. Y, a continuación, menciona a un grupo muy importante: los “hermanos” del “rey” (Mat. 25:31-46). Al pueblo de Jehová siempre le ha interesado mucho esta parábola, y con razón, pues su significado está relacionado con el futuro de las personas. En ella, Jesús dijo que un grupo viviría para siempre y otro sería destruido. w15 15/3 4:1, 2

jueves, 13 de octubre de 2016

Viernes 14 de octubre
El que es tardo para la cólera es mejor que un hombre poderoso; y el que controla su espíritu, que el que toma una ciudad (Prov. 16:32).

Nunca debemos hablarles a otros de los defectos de nuestra pareja o quejarnos de sus faltas, ni siquiera en broma. Recordemos que el matrimonio no es una competencia para ver quién es más fuerte, quién grita más alto o quién dice cosas más hirientes. Claro, es normal que a veces el otro haga algo que nos moleste, pues todos somos imperfectos. Pero eso no nos da derecho a ridiculizarlo o avergonzarlo, a decirle cosas hirientes y, menos aún, a darle un empujón o hasta golpearlo (Prov. 17:27; 31:26). Requiere mucha fuerza moral imitar al hombre más grande que ha pisado la Tierra, Jesucristo, y controlar el carácter. El que maltrata verbal o físicamente a su esposa no demuestra ser muy hombre, y por supuesto no puede tener una amistad con Jehová. El salmista David, que era un hombre fuerte y valiente, escribió: “Agítense, pero no pequen. Digan lo que quieran en su corazón, sobre su cama, y callen” (Sal. 4:4). w15 15/1 3:16, 17

viernes, 30 de septiembre de 2016

Viernes 30 de septiembre
Una cosa he pedido a Jehová... es lo que buscaré, que pueda morar en la casa de Jehová todos los días de mi vida (Sal. 27:4).

Los miembros del pueblo de Dios tenemos una preciosa oportunidad: hablarles a nuestros semejantes del nuevo mundo que Jehová ha prometido (2 Ped. 3:13). Allí, “los mansos mismos poseerán la tierra, y verdaderamente hallarán su deleite exquisito en la abundancia de paz” (Sal. 37:11). “Edificarán casas, y las ocuparán”, y disfrutarán de “la obra de sus propias manos” (Is. 65:21, 22). No habrá más opresión ni pobreza ni hambre (Sal. 72:13-16). Babilonia la Grande no engañará a nadie más porque ya no existirá (Rev. 18:8, 21). Los muertos resucitarán y tendrán la oportunidad de vivir para siempre (Is. 25:8; Hech. 24:15). Un porvenir emocionante, ¿no es cierto? Los que nos hemos dedicado a Jehová somos millones. Ahora bien, para ver cumplidas esas promesas, cada uno tiene que seguir progresando espiritualmente, avanzando al paso de la organización de Dios. w14 15/5 4:16, 17

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Miércoles 28 de septiembre
El amor es tan fuerte como la muerte (Cant. de Cant. 8:6).

El matrimonio tiene que estar caracterizado por el amor. Pero ¿qué clase de amor? ¿El amor basado en principios bíblicos que debemos tenerles a todas las personas? (1 Juan 4:8.) ¿El que sentimos de manera natural por nuestra familia? ¿El cariño especial que nos une a nuestros amigos? (Juan 11:3.) ¿O, quizás, el amor romántico que surge entre un hombre y una mujer? (Prov. 5:15-20.) En realidad, el amor en el matrimonio debe incluir todos estos sentimientos. Y es importante que el esposo y la esposa se demuestren ese amor con palabras y hechos. ¡Nunca deben permitir que los quehaceres del día a día los priven de hacerlo! Las muestras de cariño contribuyen mucho a que sean felices y estén unidos. Esto es muy cierto también en las culturas en que los matrimonios son concertados. En ocasiones, los novios apenas han podido conocerse antes de la boda. A medida que se van conociendo y su amor crece, tienen que confirmarse lo que sienten. Así su matrimonio se fortalecerá y se acercarán más el uno al otro. w15 15/1 5:9

martes, 27 de septiembre de 2016

Martes 27 de septiembre
El procónsul se hizo creyente (Hech. 13:12).

Como los judíos estaban tan dispersados por el Imperio romano, muchos no judíos llegaron a conocer las Escrituras Hebreas. Aprendieron que solo hay un Dios verdadero y que quienes le sirven tienen que vivir según elevadas normas morales y éticas. Las Escrituras Hebreas también contenían muchas profecías sobre el Mesías (Luc. 24:44). Tanto los judíos como los cristianos veían esos escritos como Palabra de Dios, por lo que Pablo pudo aprovechar ese punto en común para llegarles al corazón a los que eran sinceros. Tenía la costumbre de ir a las sinagogas de los judíos y allí explicarles las Escrituras (Hech. 17:1, 2). Los judíos se reunían regularmente en sinagogas o en otros lugares al aire libre. Cantaban alabanzas, oraban y analizaban juntos las Escrituras. Los discípulos adoptaron las mismas costumbres y, de hecho, hoy seguimos un modelo parecido. w15 15/2 3:16, 17

domingo, 25 de septiembre de 2016

Domingo 25 de septiembre
Lo hallaron en el templo (Luc. 2:46).

Jehová nos ayuda a mantener la unidad mediante las reuniones. Hebreos 10:24, 25 nos recuerda que una de las razones para no faltar a ellas es que nos motivan “al amor y a las obras excelentes”. Pero es interesante que, además, Jehová nos dé las reuniones para que nos animemos mutuamente a medida que “el día se acerca”. Jesús es un buen ejemplo para nosotros porque apreciaba reunirse con el pueblo de Dios. A la edad de 12 años, fue con sus padres a una gran reunión en el templo. Durante el regreso, José y María no lograban encontrarlo, pero no porque se hubiera ido por ahí con otros jóvenes. Más bien, lo hallaron hablando de asuntos espirituales con los maestros del templo. No solo los adultos pueden y deben asistir a las reuniones. Si eres joven, piensa si estás aprovechándolas al máximo para fortalecer la unidad con los hermanos de la congregación. w14 15/12 3:16-18

sábado, 24 de septiembre de 2016

Sábado 24 de septiembre
En cuanto al árbol del conocimiento de lo bueno y lo malo, no debes comer de él (Gén. 2:17).

Adán informó a Eva del mandato que le había dado Dios. Ella lo conocía tan bien que fue capaz de repetirlo casi palabra por palabra (Gén. 3:1-3). Se lo repitió a una serpiente. Pero detrás de esa serpiente estaba Satanás, un hijo espiritual de Dios que se había dejado llevar por su deseo de poder e independencia (compare con Santiago 1:14, 15). Para lograr su malvado propósito, acusó a Dios de mentiroso. Le aseguró a Eva que no tendría que morir si desobedecía. Es más, le dijo que llegaría a ser como Dios (Gén. 3:4, 5). Eva le creyó y comió del fruto, demostrando así que quería ser independiente. Luego convenció a Adán de que hiciera lo mismo (Gén. 3:6, 17). Satanás la había engañado (1 Tim. 2:14). Y aunque Adán sabía que comer del fruto estaba mal, hizo caso a su esposa. La serpiente parecía ser buena, pero el cruel enemigo que se escondía detrás de ella conocía perfectamente las fatales consecuencias que tendría su mentira. w14 15/9 4:3, 5

viernes, 23 de septiembre de 2016

Viernes 23 de septiembre

Mantengan excelente su conducta entre las naciones, para que ellos, como resultado de las obras excelentes de ustedes, de las cuales son testigos oculares, glorifiquen a Dios (1 Ped. 2:12).
Nosotros necesitamos cultivar cualidades que nos ayuden a pasar “la gran tribulación” y entrar en el nuevo mundo (Rev. 7:14). ¿Sabemos llevarnos bien con todo tipo de personas, incluidas las que parecen ofenderse o enojarse enseguida? El apóstol Pedro dijo: “Honren a hombres de toda clase, tengan amor a toda la asociación de hermanos” (1 Ped. 2:17). Sea que estemos en casa, en el trabajo, en la escuela, disfrutando de nuestro tiempo libre o predicando, hacemos lo posible por darle gloria a Jehová con nuestra conducta. Claro, todos cometemos errores (Rom. 3:23). Pero, si seguimos peleando “la excelente pelea de la fe”, podremos ganarles la batalla a nuestras malas inclinaciones (1 Tim. 6:12). w14 15/10 4:14, 16

miércoles, 21 de septiembre de 2016

Jueves 22 de septiembre
Esto es lo que has de decir a los hijos de Israel: “Yo resultaré ser me ha enviado a ustedes” (Éx. 3:14).

Para aumentar nuestro aprecio por el honor de llevar el nombre de Dios, meditemos en su significado. El nombre divino, que suele traducirse “Jehová”, procede de un verbo hebreo que puede traducirse “llegar a ser” y expresa acción. Cuando Jehová le encargó a Moisés que sacara a su pueblo de Egipto, reveló un aspecto de su personalidad. Para describir su nombre usó un verbo relacionado con el verbo del que proviene, esta vez en primera persona. Según el relato bíblico, “Dios dijo a Moisés: ‘Yo resultaré ser lo que resultaré ser’ [o, “Yo Llegaré a Ser lo que yo quiera”]” (Éx. 3:14; nota). Jehová llega a ser lo que en cualquier circunstancia haga falta para cumplir su propósito. Para los israelitas, que habían sido esclavos, llegó a ser su libertador, su protector y su guía, así como el proveedor de todo lo que necesitaban, tanto en sentido físico como espiritual. w14 15/7 3:14, 15
Miércoles 21 de septiembre
Cuidado: quizás haya alguien que se los lleve como presa suya mediante la filosofía y el vano engaño según la tradición de los hombres (Col. 2:8).

Cuando una enfermedad se detecta pronto, hay más posibilidades de que el paciente se salve. De forma parecida, si detectamos enseguida cualquier mala inclinación y actuamos de inmediato, evitaremos ser “pescados vivos” por Satanás para hacer lo que él quiere (2 Tim. 2:26). Por lo tanto, si nos damos cuenta de que hemos permitido que nuestros pensamientos y deseos se alejen de lo que Jehová espera, ¿qué debemos hacer? Volver humildemente a él sin perder un segundo, abrir de par en par los oídos y escuchar sus consejos con todo el corazón (Is. 44:22). Una decisión mal tomada podría dejarnos marcados y provocarnos mucho sufrimiento en este sistema de cosas. Por eso, ¡cuánto mejor es que reaccionemos antes de caer en la trampa! w14 15/8 4:7, 9

lunes, 19 de septiembre de 2016

Martes 20 de septiembre
¡Basta! Ahora, oh Jehová, quítame el alma, porque no soy mejor que mis antepasados (1 Rey. 19:4).

¿Cómo reaccionó Jehová cuando miró desde el cielo y vio a su fiel profeta Elías tan desesperado? ¿Lo rechazó por perder el valor y deprimirse? ¡Claro que no! Más bien, tuvo en cuenta sus limitaciones y le envió un ángel. Este lo animó dos veces a comer para que el viaje que tenía por delante no fuera “demasiado para [él]” (1 Rey. 19:5-8). Como vemos, antes de darle instrucción alguna, Jehová lo escuchó y tomó medidas prácticas para sostenerlo. ¿Cómo podemos imitar a nuestro amoroso Dios? No debemos apresurarnos a dar consejos (Prov. 18:13). Es mejor que primero nos tomemos el tiempo necesario para escuchar con comprensión a quienes piensan que son “menos honorables”, o valen menos, debido a sus circunstancias (1 Cor. 12:23). Eso nos permitirá saber cuáles son sus verdaderas necesidades y entonces ayudarlos. w14 15/6 3:14-16

domingo, 18 de septiembre de 2016

Lunes 19 de septiembre
El que toma prestado es siervo del que hace el préstamo (Prov. 22:7).

Jehová sabe que necesitamos algo de dinero para subsistir. Pero el dinero no puede protegernos ni ayudarnos como la sabiduría divina (Ecl. 7:12; Luc. 12:15). Muchos no han calculado bien el gasto de ir a vivir al extranjero, y encima allá no hay garantías de ganar más. De hecho, hay serios peligros. Muchos regresan a su país con deudas aún mayores. En vez de estar más libres para servir a Dios, acaban esclavizados a quienes les han prestado dinero. La sabiduría divina enseña que, de entrada, lo mejor es no endeudarse. Para no tener que lamentar sus decisiones, busque la guía de Jehová antes de tomarlas y comprometerse, no después. Pídale guía, espíritu santo y sabiduría (2 Tim. 1:7). Hable con los ancianos y siga sus consejos basados en la Biblia. Así demostrará que confía en que Jehová lo ayudará como ha prometido (2 Cor. 1:24). w14 15/4 4:10, 17