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martes, 31 de marzo de 2015


Martes 31 de marzo

Hicieron preparativos para la pascua (Mar. 14:16).

Cuando Jesús mandó a los apóstoles a preparar una sala donde celebrar la Pascua, lo más seguro es que tan solo quisiera un lugar limpio y apropiado con suficiente espacio para los invitados (Mar. 14:12-15). Tendrían que conseguir algunas cosas para la comida, como pan sin levadura y vino tinto. Cuando acabaron de comer la Pascua, Jesús se concentró en estos dos artículos, pues los iba a usar como emblemas, o símbolos. El apóstol Mateo, que estaba presente, escribió más tarde: “Jesús tomó un pan y, después de decir una bendición, lo partió y, dándolo a los discípulos, dijo: ‘Tomen, coman’” (Mat. 26:26). Aquel era pan sin fermentar, tal y como se usaba para la Pascua (Éx. 12:8; Deut. 16:3). Estaba hecho de harina de trigo y agua, sin levadura ni condimentos añadidos. Sería un pan plano, seco y quebradizo, fácil de partir. w13 15/12 4:5, 6

Lectura bíblica para la Conmemoración:  Mateo 21:18, 19; 21:12, 13; Juan 12:20-50  (10 de nisán durante el día)

domingo, 29 de marzo de 2015


Lunes 30 de marzo

Si alguien quiere venir en pos de mí, repúdiese a sí mismo (Mat. 16:24).

Cuando Jesús estuvo en la Tierra, dejó un ejemplo perfecto de lo que significa sacrificarse por otros. Renunció a sus deseos y comodidades a fin de cumplir la voluntad de Dios (Juan 5:30). Y al seguir fiel hasta su muerte en el madero, demostró que su espíritu de sacrificio no tenía límites (Filip. 2:8). Como seguidores de Jesús, podemos imitar su espíritu de sacrificio siendo altruistas y estando dispuestos a renunciar a nuestra propia conveniencia con tal de ayudar a otros. Podríamos decir que es lo opuesto a ser egoístas. Ser altruistas nos ayuda a poner nuestros sentimientos y preferencias en segundo plano (Filip. 2:3, 4). Jesús enseñó que el altruismo es una parte esencial de nuestro servicio a Dios. ¿Por qué? Porque lo que nos motiva a sacrificarnos por los demás es el amor cristiano. Y ese amor es la marca distintiva de los verdaderos seguidores de Jesús (Juan 13:34, 35). w14 15/3 1:1, 2

sábado, 28 de marzo de 2015

Domingo 29 de marzo

       He puesto tu nombre de manifiesto a los hombres que me diste del mundo (Juan 17:6).
 
Los maestros religiosos hicieron que la gente dejara de usar el nombre de Dios mucho antes de que Jesús viniera a la Tierra. Podemos estar seguros de que Jesús rechazó tajantemente esa costumbre antibíblica. Les dijo a sus enemigos: “Yo he venido en el nombre de mi Padre, pero ustedes no me reciben; si algún otro llegara en su propio nombre, recibirían a ese” (Juan 5:43). Y pocos días antes de morir, expresó su principal interés en la vida al pedirle a su Padre: “Glorifica tu nombre” (Juan 12:28). No es de extrañar que este tema surja vez tras vez en la oración que aparece en el capítulo 17 de Juan. Jesús pronunció entonces estas palabras: “Padre santo, vigílalos por causa de tu propio nombre que me has dado” (Juan 17:11). w13 15/10 4:9, 10

viernes, 27 de marzo de 2015

Sábado 28 de marzo
El Dios verdadero sintió pesar en cuanto a la calamidad de que había habladoque les causaría; y no la causó (Jon. 3:10).
La manera como Dios está dispuesto a moldearnos indica que es razonable y flexible (Is. 64:8). A veces, después de emitir un juicio justo, cambia de parecer según la reacción de los implicados. Al ver el arrepentimiento de los ninivitas cambió de parecer, como muestran las palabras del texto de hoy. El término hebreo que se traduce “sintió pesar” se relaciona con un cambio de actitud o intención. El Dios verdadero sintió pesar en el caso de los ninivitas, es decir, cambió de intención respecto a ellos. Nos consuela muchísimo saber que Jehová, nuestro Alfarero, es razonable, flexible y misericordioso, y que está dispuesto a cambiar lo que tiene pensado hacer si un pecador demuestra que está arrepentido.w13 15/6 4:12, 13
Viernes 27 de marzo
¡Feliz es aquel esclavo si su amo, al llegar, lo hallara haciéndolo así!En verdad les digo: Lo nombrará sobre todos sus bienes (Mat. 24:46, 47).
¿Cuándo llega Jesús? El contexto lo aclara. Cuando los versículos previos dicen que Jesús “viene”, esa palabra se refiere al tiempo en que llega a dictar y ejecutar su sentencia al final de este sistema (Mat. 24:30, 42, 44). Por lo tanto, la llegada, o venida, de Jesús mencionada en la ilustración del esclavo fiel tiene lugar durante la gran tribulación. ¿Cuáles son “todos [los] bienes” de Jesús? Él no dijo que fueran únicamente sus bienes en la Tierra. En realidad, Jesús tiene una inmensa autoridad en los cielos. “Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y sobre la tierra”, declaró (Mat. 28:18; Efes. 1:20-23). Ahora sus bienes incluyen el Reino mesiánico, que le ha pertenecido desde 1914 y que compartirá con sus discípulos ungidos (Rev. 11:15). w13 15/7 4:15-17

jueves, 26 de marzo de 2015

Jueves 26 de marzo


Jueves 26 de marzo

El mundo entero yace en el poder del inicuo (1 Juan 5:19).

El Diablo apela al “deseo de la carne” promoviendo la inmoralidad y los excesos en la comida y la bebida. También trata de despertar “el deseo de los ojos” por medio de la pornografía, sobre todo en Internet, y así captar la atención de quien está desprevenido. Además, intenta alimentar el deseo de prominencia, poder y riquezas para que la gente se vuelva orgullosa y haga una “exhibición ostentosa” de todo lo que tiene. “Las cosas que están en el mundo” pueden compararse a los cebos que emplea un pescador (1 Juan 2:15, 16). Son atrayentes, pero esconden un anzuelo. Satanás se aprovecha de lo que las personas tal vez consideren necesidades básicas para hacerles desear aquello que Dios prohíbe. Sus engañosas tentaciones están diseñadas para despertar en nosotros malos deseos y corromper nuestro corazón. Con ellas, el Diablo pretende hacernos creer que nuestras necesidades y comodidades son más importantes que obedecer a Jehová. ¿Morderemos el anzuelo? w13 15/8 4:5, 13, 14

miércoles, 25 de marzo de 2015

Miércoles 25 de marzo

Contemplo en mis miembros otra ley que guerrea contra la ley de mi mente y que me conduce cautivo a la ley del pecado (Rom. 7:23).
 
Todos sabemos que tomar una buena decisión es una cosa y mantenerse fiel a ella es otra muy distinta. Por ejemplo, muchos fumadores desean dejar el hábito, pero fracasan porque les falta motivación. Es preciso tener la determinación de llevar a cabo lo que se ha decidido. Hay quienes comparan nuestra fuerza de voluntad a un músculo. Cuanto más la hacemos trabajar, más fuerte se vuelve. Si rara vez la ejercitamos, se debilitará o decaerá. ¿Qué puede ayudarnos a cultivar o fortalecer nuestra voluntad para mantenernos fieles a lo que hemos decidido y llevarlo a cabo? Recurrir a Jehová (Filip. 2:13). Pablo sabía esto por experiencia propia. Él mismo exclamó: “¡Gracias a Dios mediante Jesucristo nuestro Señor!” (Rom. 7:18, 24, 25). Y también escribió: “Para todas las cosas tengo la fuerza en virtud de aquel que me imparte poder” (Filip. 4:13). w13 15/9 4:13, 14