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viernes, 8 de agosto de 2014

Viernes 8 de agosto

 
De veras me arrepiento en polvo y ceniza (Job 42:6).

Algunos cristianos permiten que sus errores pasados los abrumen tanto que llegan a creer que es imposible que Dios los ame. Tal vez hasta crean que no merecen la misericordia divina porque han cometido errores muy graves o con mucha frecuencia. Pero lo cierto es que, sin importar lo que hayan hecho, pueden arrepentirse, cambiar y pedir perdón (Hech. 3:19). Jehová puede mostrarles misericordia y bondad amorosa, tal como ha hecho con tantísimas personas. Dios nos ha dado esta “receta” para tener paz mental: “El que encubre sus transgresiones no tendrá éxito, pero al que las confiesa y las deja se le mostrará misericordia” (Prov. 28:13; Sant. 5:14-16). Por tanto, podemos confesar nuestros pecados a Dios, pedirle perdón y tomar medidas para corregir nuestra conducta (2 Cor. 7:10, 11). Si así lo hacemos, nos beneficiaremos de su misericordia “porque él [nos] perdonará en gran manera” (Is. 55:7). w13 15/1 4:11


Jueves 7 de agosto
Vigilen cuidadosamente que su manera de andar no sea como imprudentes, sino como sabios, comprándose todo el tiempo oportuno que queda (Efes. 5:15, 16).

En este mundo lleno de distracciones, no es nada fácil comprar “todo el tiempo oportuno”. Ya lo advirtió Jesús: “Así como eran los días de Noé, así será la presencia del Hijo del hombre”. ¿Y cómo eran los días de Noé? Se había predicho que el mundo de aquella época acabaría y que la gente malvada se ahogaría en las aguas de un diluvio universal. Noé fue un “predicador de justicia” y proclamó el mensaje de Dios a sus contemporáneos (Mat. 24:37; 2 Ped. 2:5). Pero ellos “estaban comiendo y bebiendo, los hombres casándose y las mujeres siendo dadas en matrimonio, [...] y no hicieron caso hasta que vino el diluvio y los barrió a todos”. Por eso, Jesús aconsejó: “Demuestren estar listos, porque a una hora que no piensan que es, viene el Hijo del hombre” (Mat. 24:38, 39, 44). Nosotros debemos imitar a Noé, no a la gente de aquel tiempo. w12 15/5 3:11, 12

Miércoles 6 de agosto
Escudríñame completamente, oh Dios, [...] y guíame en el camino de tiempo indefinido (Sal. 139:23, 24).

Una forma de recibir la amorosa dirección de Jehová es estudiando personalmente las Escrituras. A través de las publicaciones del esclavo fiel y discreto, él nos ofrece un caudal de consejos bíblicos (Mat. 24:45). Si queremos aprovecharlos bien, debemos sacar tiempo para examinarlos y ponerlos en práctica. Sin duda, el estudio personal es uno de los medios que Jehová utiliza para cuidar de sus siervos y “guardarlos de tropezar” (Jud. 24). ¿No le ha parecido alguna vez que un punto de las publicaciones se ha escrito pensando en usted? Si así es, acéptelo como una corrección de Jehová. A veces un amigo pudiera darle un golpecito en el hombro para hacerle notar algo. Del mismo modo, Jehová puede usar su espíritu para hacerle notar aspectos de su conducta y personalidad en los que usted, al igual que los demás siervos de Jehová, debe mejorar. Si aceptamos la dirección del espíritu, permitiremos que Jehová guíe nuestros pasos. w12 15/4 5:12

lunes, 4 de agosto de 2014

Martes 5 de agosto
Considerémonos unos a otros para incitarnos al amor y a las obras excelentes, sin abandonar el reunirnos, como algunos tienen por costumbre, sino animándonos unos a otros, y tanto más al contemplar ustedes que el día se acerca (Heb. 10:24, 25).

Jehová se complace en todos los que “buscan refugio en él” (Nah. 1:7). Por consiguiente, aun después de llegar a conocer a Dios, tenemos que seguir reuniéndonos con la congregación, que está formada por quienes también lo conocen. En un mundo en el que abunda el desaliento, haremos muy bien si nos rodeamos de hermanos animadores. ¿Qué beneficios obtendremos? En la congregación hallaremos personas que nos animarán a mostrar amor y a realizar obras excelentes. El amor mutuo sobre el que Pablo escribió a los hebreos exige que exista una hermandad, una comunidad de adoradores unidos, una congregación. Para manifestar esa clase de amor, hay que estar con otros cristianos. Por eso es tan importante no faltar a las reuniones y participar en ellas. w13 15/3 3:13 JW.ORG

Lunes 4 de agosto
Todo hombre tiene que ser presto en cuanto a oír, lento en cuanto a hablar (Sant. 1:19).

Antes de hacer visitas de pastoreo, los ancianos necesitan dedicar tiempo a pensar en la persona con quien planean conversar. Reflexionar de antemano hará que la conversación sea constructiva y provechosa. Durante esas visitas, los ancianos dan a los hermanos la oportunidad de expresarse con libertad y los escuchan con atención. Una hermana aseguró: “¡Es tan animador cuando un anciano escucha de verdad!” (Luc. 8:18). ¿A quién le vendría bien una visita de pastoreo? Pablo aconsejó a los ancianos: “Presten atención [...] a todo el rebaño” (Hech. 20:28). Así es, todos los miembros de la congregación necesitan ánimo, incluso los publicadores y precursores que han estado predicando por muchos años. ¿Por qué necesitan estos hermanos fuertes y fieles el apoyo de pastores espirituales? Porque ellos también pudieran sentir que no aguantan más las presiones de este mundo perverso. w13 15/1 5:10-12

domingo, 3 de agosto de 2014

Domingo 3 de agosto

Serán objeto de odio de parte de todas las naciones por causa de mi nombre (Mat. 24:9).

Ese odio se ha ido intensificando más y más desde 1914, cuando empezaron los últimos días de este mundo malvado. Es verdad que durante mucho tiempo se han prohibido las publicaciones bíblicas de los Testigos y se ha tratado de impedir su predicación en muchos países. Sin embargo, hagan lo que hagan las naciones, no podrán acabar con la religión verdadera. Jehová está protegiendo a su pueblo con su poderoso brazo (Deut. 11:2). Si nos mantenemos cerca de Jehová y nos ponemos de parte de la verdad, tanto él como su Hijo, Jesucristo, nos protegerán. Dios no permitirá que nada ni nadie nos aleje de él (Juan 10:28, 29). Jehová desea ayudarnos para que seamos leales a su gobierno universal y al Reino mesiánico. w13 15/2 3:11-13
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sábado, 2 de agosto de 2014

Sábado 2 de agosto
Tendrán que saber que mi nombre es Jehová (Jer. 16:21).

En la asamblea que se celebró en 1931 en Columbus (Ohio), los Estudiantes de la Biblia adoptaron entusiasmados el nombre testigos de Jehová. En 1935, en la ciudad de Washington, el hermano Rutherford explicó quiénes componen la “gran muchedumbre”, que en Revelación aparece “de pie delante del trono y delante del Cordero” (Rev. 7:9-17). En 1942, cuando la Segunda Guerra Mundial estaba en pleno apogeo, Nathan H. Knorr pronunció el impactante discurso “Paz... ¿será duradera?”, en el que identificó a la “bestia salvaje de color escarlata” del capítulo 17 de Revelación y señaló que después de la guerra aún habría que predicar mucho. En 1950, en una asamblea internacional que tuvo como escenario la ciudad de Nueva York, los presentes recibieron encantados la Traducción del Nuevo Mundo de las Escrituras Griegas Cristianas, la primera en una lengua moderna que restituía el nombre divino al lugar que con todo derecho le corresponde en la Palabra de Dios. w12 15/9 5:7, 8